domingo, 17 de noviembre de 2013

CONVERSACIONES CON MI OTRO YO

Os presento un texto de Javier García Mérida, donde se introduce el tema del doble y que incluso recuerda al daimon de Sócrates, esa voz interior que nos sugiere la conveniencia de nuestras decisiones y acciones:

CONVERSACIONES CON MI OTRO YO

 El miedo. El miedo es una emoción que consiste en la percepción de un peligro real o ficticio. El miedo crea un malestar, en algunos casos ansiedad y en otros, de forma más grave, paranoias en el individuo que lo sufre. 

Fuera del miedo racional que sienten las personas, como, por ejemplo, a ser atracados por la calle o llegar a casa y no encontrar nada por culpa de unos saqueadores; me interesa el miedo irracional, el que se sufre en soledad y que cualquiera se avergonzaría si lo supieran los demás. Claros ejemplos de este miedo son los típicos monstruos del armario o de debajo de la cama, la niña que canta por los pasillos a las tres de la madrugada o la mano que sale entre las sábanas. 

Un científico como Ramón y Cajal explicaría este miedo como una respuesta de las neuronas que a través de las dendritas y por medio de impulsos nerviosos … Pero yo tengo otra teoría, los miedos irracionales los provocan las conversaciones “con mi otro yo”.

 Todas las personas en algún momento de su vida han tenido alguna conversación consigo mismas, de forma que una voz se respondía a las preguntas que se hacía el individuo. Esta voz, posiblemente sea la misma que hace decir a una persona”soy tonto” cuando algo le sale mal. Si alguien abusa de esas conversaciones con la voz de su mente y se empieza a pedir opinión a sí misma, entra en un terreno peligroso , ya que esa opinión no suele ser positiva, todos conocemos el caso de la adolescente bulímica delante del espejo. 

Al ser una voz que viene y va, el individuo no se da cuenta de cada vez interviene más en su vida. Ya no solo opina sobre cómo va vestido o lo guapo que está delante del espejo, sino que empieza a aparecer en público y convierte a la persona en el centro de atención, diciéndole todas las criticas que cree que opinan los demás sobre él. Si por cualquier motivo, la persona sufre alguna derrota que le baje la moral, la voz empezará a apoderarse de su vida, no parará de humillar al individuo con miles de insultos y metiendo ideas suicidas en su cabeza. Este proceso irá en aumento hasta que la voz consiga controlar el cuerpo de la persona durante pequeños períodos de tiempo, produciendo leves períodos de Alzheimer en el individuo. Esto se conoce comúnmente como doble personalidad y solo podrá ser curada por psiquiatras y psicólogos con sesiones de hipnosis donde intentarán crear un vínculo amistoso entre la voz y la persona, para que el individuo no sufra ningún peligro. 

 En conclusión, mi teoría difunde que en la mente de cada persona hay una voz, un parásito que incita a la autodestrucción. Este parásito intentará establecer conversaciones con el individuo, pero este le ignorará, empezará a introducir miedos irracionales en la cabeza de la persona. La voz creará un monstruo en el armario y avisará a la mente de la persona para que se ponga a cubierto porque está en peligro, así conseguirá crear una puerta para hablar con el individuo. En ese momento la persona deberá armarse de valor, abrir el armario y descubrir que el monstruo no es más que una nube de ideas en su cabeza, así romperá la puerta para que la voz no pueda apoderarse de su mente.

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